A absolutismo



Descargar 134,31 Kb.
Página2/4
Fecha de conversión02.07.2017
Tamaño134,31 Kb.
1   2   3   4



C

Calidad educativa

Calidad se dice de lo que es bueno para algo o alguien. Es un término relativo que hace referencia al ajuste satisfactorio a una situación de un producto o trabajo determinados. La calidad referida a la educación alude al modo de ser de una educación que reúna las siguientes características: * descripción y diseño claros de lo que se pretende conseguir; * un proceso óptimo en eficacia para alcanzar los objetivos que tratan de lograrse; * inclusión de las operaciones necesarias para introducir las modificaciones oportunas tanto en los procesos como en los resultados. La calidad de un proceso y de un resultado educativo se manifiesta en la integridad de su planteamiento, en la coherencia de su realización y en la eficacia de sus resultados.

Capacidades

Según Monereo (Vid. Monereo, C. (Coord.) (1997): Estrategias de enseñanza y aprendizaje, 3ª ed ., Barcelona: Graó, p.18), es el conjunto de disposiciones de tipo genético que, una vez desarrolladas a través de la experiencia que produce el contacto con un entorno culturalmente organizado, dan lugar a las habilidades intelectuales. En este sentido, las habilidades son capacidades que pueden expresarse en conductas en cualquier momento porque han sido desarrolladas a través de la práctica tanto de manera consciente como automática. Hay que distinguir, por tanto, entre capacidad potencial, que forma parte de un objetivo que se propone como meta de un aprendizaje, y capacidad adquirida o habilidad. Así, para conseguir ser hábil es preciso contar con la capacidad potencial necesaria y con el dominio de ciertas estrategias que lleven al éxito. Las estrategias son una guía de acciones conscientes e intencionales dirigidas a la consecución de una meta, que se caracterizan por su intencionalidad, por facilitar la entrada, la manipulación y salida de la información en el sistema cognitivo y por estar bajo control del aprendiz, lo que requiere cierto grado de actividad metacognitiva. Se han propuesto diversas clasificaciones o taxonomías de capacidades de los ámbitos afectivo, psicomotriz y cognoscitivo; de estas últimas, la más completa es la propuesta por Bloom (1956), cuyas principales categorías son: Reconocer (memorizar): Reproducir una información tal y como fue previamente almacenada en la estructura cognitiva. Conviene distinguir entre aprender de memoria significativamente a través de un proceso de «reconciliación integradora» que produzca una representación de la información en la estructura cognitiva «progresivamente diferenciada» y aprender memorísticamente sin establecer relaciones entre los conocimientos previos y los nuevos. Comprender: Traducir o interpretar la información recibida. Aplicar: Usar una abstracción (principio, regla, generalización, etc.) para resolver un caso concreto. Analizar: Fragmentar una información para hacerla más clara y explícita. Sintetizar: Deducir o «inventar» algo, en sentido estricto, una abstracción. Valorar: Formular juicios de valor.

Competencia curricular

Conjunto de conocimientos necesarios para dominar la programación de un curso o nivel.

Comunicación

En cuanto expresa una conducta humana específica se refiere al conjunto de actos mediante los cuales una mente, una conciencia, transmite sus contenidos y representaciones a otra mente o conciencia. Desde una perspectiva más amplia, comunicación es el intercambio de información entre distintos organismos, o la interacción entre los estados de seres y cuerpos. Se han distinguido distintos tipos de comunicación en atención a los diferentes elementos que la integran: Emisores, receptores, mensajes y medios. El proceso comunicativo abarca un amplio espectro de acciones: "Existe proceso comunicativo desde el momento que un emisor (E), establece una correspondencia, envía un mensaje, a un receptor (R). El hombre, precisamente, se distingue en su entorno biológico, por la amplia capacidad de comunicación que posee. Pero, el hombre no vive aislado, sino que se desarrolla en un marco más amplio que es la sociedad. En este sentido, la actividad del individuo como ser humano inserto en un entorno social está siempre encaminada a perseguir objetivos también sociales y a producir interacciones entre los diversos individuos, agentes sociales o grupos de ellos" (Núñez de Prado, S. y Martín Díez, Cl. Mª. (1996): Estructura de la comunicación mundial, Madrid, Editorial Universitaria, p.28,29).

Comunicación educativa

El término "comunicación" tiene su raíz etimológica en la palabra latina "comunicatio", cuya traducción es la de comunicar, participar; también deriva de "communis", común, comunión; lo que es tanto como decir comunidad o posesión de algo en común. La comunicación es un proceso mediante el cual una fuente de información tiene a actuar sobre un receptor a fin de suscitar en éste una respuesta. La comunicación educativa supone un proceso formal intencionalmente perfectivo que requiere , por parte del receptor, el acto de comprender el mensaje transmitido, y por parte del comunicante la emisión del mismo. El proceso educativo se sustenta todo él en la comunicación. La bilateralidad de la comunicación es una necesidad del proceso educativo que se sustenta en una acción recíproca que presupone la alternancia de emisor y receptor de modo que uno participa, de algún modo, en la vida del otro. La comunicación educativa va más allá de los límites impuestos por la simple instrucción ( comunicar para enseñar) y llega a lo más profundo de la personalidad humana ( comunicar para formar y educar).

Comunidad

Es el grupo social unitario, diferenciado, cuyos miembros desarrollan y mantienen ciertas relaciones estables e interdependientes en relación con otros grupos sociales. También expresa el conjunto de interacciones, elementos y lazos comunes, compartidos, bien por razones de vecindad u otros vínculos. La comunidad suele caracterizarse por dos elementos básicos: un territorio, como dimensión geográfica o administrativa, y un conjunto de intereses y necesidades compartidas en el que la persona y la misma comunidad pueden desarrollar sus proyectos de vida personal y grupal en todos los ámbitos laborales, económicos, culturales , políticos y, en general, de la vida de relación con los demás.

Concepto

Los conceptos son representaciones "abstractas y universales", almacenadas en la mente y que gozan de cierta estabilidad, que posibilitan tratar cognoscitivamente a distintos ejemplares como miembros de una misma clase de objetos, acciones, sucesos y símbolos. Desde un punto de vista clásico asociativo, los conceptos, por ejemplo, soneto, energía, circunferencia, ofrecen una representación única, definida por una serie de propiedades y características comunes que se extraen de la realidad de un conjunto de objetos, acciones, sucesos o símbolos, y válidas para todas las especies y casos particulares de sonetos, energías y circunferencias, de tal manera que todos los ejemplos del concepto tienen esos atributos y ningún «no-ejemplo» los posee. Al conjunto de estas características necesarias y suficientes de un concepto, se le conoce como rasgos definitorios. Según esta concepción clásica, los conceptos se aprenden por discriminación entre los diversos elementos del objeto o fenómeno y la posterior abstracción de sus elementos comunes. Pero esta visión clásica ha sido objeto de numerosas críticas y tiende a ser sustituida por la teoría probabilística o del prototipo, que insiste en la tipicidad; es decir, no todos los miembros de una misma categoría son igual de representativos que otros. Muchos de los objetos, acciones, sucesos y símbolos no están representados mentalmente en términos de propiedades definitorias; por el contrario, la representación conceptual se aloja en un «prototipo» (Goñi, A.(Ed.) (1995): Psicodidáctica y aprendizajes escolares, Bilbao: Servicio de Publicaciones de la Universidad del País Vasco, p.41-42). Según este enfoque, el aprendizaje de muchos conceptos, tanto científicos (por ejemplo, aceleración, energía potencial) como comunes (por ejemplo, mueble, profesión liberal) que tienen una estructura más difusa y con límites más borrosos, de manera que no existen atributos necesarios ni suficientes que los definan, se basa en la adquisición de «prototipos» (Rosch, E. H. (1977): Classification of real world objects: Origin and representations in cognition. En Johnson-Laird, P.N. y Wason, P.C. (Eds). Thinking: Readings in cognitive science, Cambridge, MA: Cambridge University Press); es decir, imágenes que los resumen o ejemplos más representativos del concepto, aunque hay que tener presente que en la mente no se representa ningún caso promedio, sino los propios ejemplares del concepto unidos por relaciones de semejanza. Los ejemplos pueden ser más o menos semejantes al «prototipo», por lo que el hecho de que algo encaje dentro de una categoría no es una cuestión de todo o nada, sino más bien de grado. Dicho de otra forma, no todos los ejemplos de un concepto son buenos «prototipos» del mismo, por lo que, para presentar un concepto, deben tenerse en cuenta estos diferentes niveles de «bondad» de los ejemplos. Así, se podría discutir si la piedra en el borde de una mesa es mejor «prototipo» de energía potencial que un muelle comprimido. Un principio es una relación entre conceptos, y una teoría es una relación entre principios. Un principio puede llamarse también hipótesis, proposición, regla, ley, etc. Generalmente, los principios y teorías describen causas o efectos, identificando lo que sucederá como resultado de un cambio dado el efecto, o por qué sucede algo la causa. Una estructura de conceptos muestra las relaciones de supraordinación-coordinación-subordinación entre ideas. Una estructura de principios o teorías muestra las relaciones de cambio entre sucesos; tales relaciones pueden distribuirse en un continuo desde las puramente descriptivas a las prescriptivas.

Conceptos

(Muy usados, con independencia de las acepciones lógicas, epistemológicas y gnoseológicas que tengan o puedan tener, en lo que se considera como lenguaje de la última Reforma de la Enseñanza): Se puede entender, dentro de los modelos de aprendizaje, como «contenidos conceptuales», sinónimo de objetivos de aprendizaje cuya capacidad es la memorización o comprensión. Filosóficamente, como ocurre con la palabra concepto de la que "conceptos" es únicamente su plural, es una expresión técnica que se ha revestido de varias acepciones según los sistemas en los que se emplea. Tradicionalmente, como se ha indicado al tratar del "concepto", se ha considerado como conceptos las representaciones mentales de la realidad, de objetos y cosas. Se señalan estos aspectos para diferenciar las distintas formas de la representación: Representaciones sensibles, por ejemplo, las meras representaciones visuales; las representaciones de la imaginación y de la fantasía; las representaciones mentales, a las que pertenecen, como se acaba de señalar, los conceptos...

Conceptos Base

Conceptos previos científicamente correctos, válidos y valiosos que, una vez activados y convertidos en inclusores, sirven como punto de apoyo para organizar los nuevos conocimientos.

Concreto

Objetos o cosas existentes en sí mismas, susceptibles de ser aisladas y separadas de las demás. (Ver abstracto).

Contenido

En la acepción de contenido científico, son los datos (términos y hechos), métodos (convencionalismos, clasificaciones, criterios, etc.) y generalizaciones (conceptos, principios y teorías) propios de una materia o área del saber. A veces (en los lenguajes programáticos de las leyes de educación) se utiliza también para significar los contenidos de la enseñanza, es decir, los objetivos de aprendizaje. Así se habla de «bloques de contenido», «contenidos conceptuales», etc.

Control estimular

Habilidad para discriminar los elementos básicos de un conjunto. Esta habilidad está muy condicionada por aspectos perceptivos.

Creatividad

Es una de las manifestaciones dinámicas de la singularidad de la persona humana, consistente en la capacidad de crear, de ser origen de algo; en la medida en que ese origen significa fuente de algo inédito, lo original se transforma en creación. La creatividad se ha definido como la capacidad de la persona para realizar "innovaciones valiosas" ( Ricardo Marín); los "productos creativos" son la conjunción , pues, de lo nuevo con lo valioso; de la novedad con la valiosidad; innovación real y valiosidad son connotaciones exigibles a todo pensamiento creativo frente al pensamiento simplemente divergente. Debido a la presión masificadora de la sociedad de nuestro tiempo, la educación para la creatividad se ha convertido en uno de los objetivos fundamentales de la educación personal. Desde esta perspectiva, la creatividad se considera no un don excepcional poseído por unos pocos talentos, sino una cualidad que todos los hombres poseen en uno u otro grado. La creatividad no es hoy un lujo de unos privilegiados, en momentos de feliz inspiración, sino una exigencia normal de la educación actual de cada persona.



D

Diferenciación progresiva

Expresión usada por Ausubel ( Ausubel, D. P.(1982): Psicología Educativa: Un punto de vista cognoscitivo. México: Trillas, p.183-184) en su modelo de aprendizaje. Afirma que el almacenamiento de la información en la estructura cognitiva del individuo está organizado a través de un sistema de huellas o trazas (con zonas de más o menos inclusión o generalización) en donde los elementos de conocimiento menos importantes están unidos a, o incluidos en, conceptos más generales. De esta forma, la estructura cognitiva se configura como un sistema de conceptos, organizados jerárquicamente, que son las representaciones que el individuo hace de su experiencia. Esta Diferenciación progresiva no coincide con la deducción, puesto que inducción y deducción se refieren a la secuencia de adquisición de conocimientos, y aquí se postula que, independientemente del método, la información queda configurada en la estructura cognitiva según la Diferenciación progresiva.
1   2   3   4


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal