3. 5 El concepto de situación



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3.5 El concepto de situación
En términos generales se puede entender la situación como el modo humano y concreto de existir: es una noción antropológica que codetermina la esencia del hombre. Es el resultado concreto de todos los factores de tiempo y lugar en que se inserta la libertad humana. Está en estrecha relación con nuestro ser físico, con el cuerpo, y con todo lo ligado a el: es el estar-en el mundo. La libertad, la conciencia y la responsabilidad son necesariamente condicionadas, ubicadas. La naturaleza humana es una abstracción inexistente, lo que existe es el hombre con sus facultades, en una situación determinada. Podemos distinguir entre elementos de situación y elementos situacionales. Los primeros son generalizables: por ejemplo, todo hombre está en el mundo, o necesariamente es masculino o femenino; los segundos son únicos, absolutamente individuales y personales. Hay situaciones que ponen de relieve elementos geofísicos: clima, estaciones, día, noche, país, etc.; y elementos biopsicológicos: sexo, edad, salud, temperamento, etc.; elementos personales: inteligencia, capacidad de concentración y reflexión, grado de conciencia, libertad, edad, desarrollo, anormalidades, etc.;elementos culturales: educación, medio ambiente,religión, etc.; elementos sociales: familia,raza, pueblo, nación, etc.; elementos históricos: experiencias positivas y negativas e historia personal; elementos morales: sensibilidad ante los valores, modo de ser, conciencia moral, etc.; elementos religiosos: sensibilidad ante lo sublime, capacidad de valoración y admiración, y todo lo relacionado con el orden de la gracia.
3.5.1 La persona en situación
La ética puede señalar valores, analizar sus correlaciones, justificarlos, proponer motivaciones para que la persona se identifique con ellos, pero no puede indicar cómo ha de hacerlo cada persona en particular. Junto a los sistemas éticos y las propuestas morales son necesarias las concretizaciones que, de forma creativa y personal, tiene que llevar a cabo cada individuo y cada comunidad.
Es un hecho, desde el punto de vista sociológico y antropológico, que el conocimiento, la verdad, y la naturaleza del hombre están marcados por la historicidad. La persona se encuentra en situaciones únicas e irrepetibles que exigen respuestas también únicas e irrepetibles, en las cuales tiene que ver el modo de apreciar, de pensar, de ser, y la forma como se ha venido actuando; a partir de todo esto, su conciencia, bien formada, le hace ver lo que es bueno y lo que no lo es. La medida de la justicia que tengo que realizar no es Fa idea abstracta de justicia, sino lo que aquí y ahora descubro como lo justo, en atención a mis posibilidades de actuar. Lo particular de la exigencia ética se funda en que el llamamiento a hacer el bien y a ser cada vez más humano se descubre en la historia, y se expresa en cada situación. La novedad de la historia (posibilidades de cambio, y de opciones libres), exige de la persona la capacidad de renovar sus opciones, de ampliar sus horizontes de valoración y de encontrar formas cada vez más creativas y eficaces de hacer el bien.
La ética enseña que existen valores que han de estar presentes en cualquier acción dentro de cualquier situación concreta. Lo particular y concreto de la situación no disminuye la fuerza del valor o del imperativo de conciencia, sino que pide una acción creativa para ver cómo y en qué medida ese valor determinará la acción. La experiencia y el llamamiento del deber que cada persona descubre pueden exigirle más de lo que sería necesario hacer, en circunstancias ordinarias. Los valores primordiales, como la vida y la dignidad de la persona, pasan a segundo lugar dentro de una determinada situación, como la defensa personal; esto significa que el carácter primordial de esos valores se ha de ver dentro del contexto en que se presentan los problemas y atendiendo a la pluralidad de fines e intereses, y sobre todo, en atención a la persona, a su vida y a sus posibilidades. Más importante que la apropiación de normas universales es encontrar cómo dar forma y producir orden dentro de la complejidad de la vida interna y externa, de coordinar los impulsos, las ambiciones, las tendencias y los deseos con la orientación a hacer el bien.
3.5.2 Características de la persona en situación
1) Toda persona está necesariamente situada, y no es ella quien determina su situación. Aun antes de tomar libremente una posición, su situación la empuja en un sentido determinado. Nadie puede hacer algo prescindiendo de su situación objetiva. La situación no es simple mente algo que influye en la vida, sino que es algo para lo que la vida, en su totalidad, está ordenada: para reaccionar ante las circunstancias.
2) La situación es única e irrepetible. En toda situación hay elementos de cambio. La naturaleza

del hombre aunque sea perdurable, es una naturaleza "en la historia". El desarrollo es parte esencial del hombre y se desprende de su condición de creatura.


3) La situación es una invitación, una llamada a la persona, una exigencia de la realidad vinculante, un requerimiento de la realidad objetiva. De la situación concreta, como realidad vinculante, surge el sentido de la obligación. Así, la situación se convierte en norma ética objetiva, que puede llegar a superar normas generales (hasta la misma ley divina, por ejemplo, la del culto, el ayuno y el sábado), positivas y negativas (no matarás, no jurarás, ni harás imágenes, etc.). Si una persona está enferma, su situación no solamente la disculpa del cumplimiento de algunas responsabilidades, sino que le impone otras.
4) La persona en situación exige una actitud continua de discernimiento, al menos para los casos mas importantes.
5) Puesto que el hombre concreto y en circunstancias particulares se identifica con la naturaleza

humana, la estructura esencial del hombre no desaparece cuando se atiende a las circunstancias



particulares.
3.6 Ley y situación
La persona en situación no debe desentenderse de la ley o norma objetiva, sino integrarla. La ha de tomar en cuenta como norma determinante, en la situación concreta, sujeta a la virtud de la discreción o prudencia. La persona en situación no ha de hacer una elección arbitraria, su obligación es determinar la norma objetiva en un caso particular. Un acto es bueno o malo según esté de acuerdo, o no, con las normas objetivas, y tenga en cuenta también la situación concreta. Las normas abstractas y generales son criterios claros de acción que deben de tomarse en cuenta. La situación no es la única norma moral objetiva. Las normas generales son un imperativo y un deber que entra en diálogo con la situación personal. En ese diálogo la persona por su conciencia, conocimiento y libertad, determina o descubre lo que debe hacer en el caso concreto. Las normas objetivas, y el bien que se busca por medio de ellas, es lo que ha de conformar el juicio de la conciencia. La persona consciente y responsable descubre o reconoce las normas en la realidad concreta. El juicio de conciencia no decide por sí mismo la malicia del acto concreto, sino en virtud de la realidad objetiva, en cuanto que llega a conocer su valor y a aceptarlo libremente. El hombre no es sólo "él y sus circunstancias", sino también "él y sus decisiones". Ante sus circunstancias se ve obligado a tomar decisiones que lo van configurando.
Hemos de buscar la forma de conjugar las exigencias objetivas de moralidad (leyes positivas) con la moralidad subjetiva y la realidad vinculante. Afirmamos que existen normas abstractas generales que poseen valor universal, por fundarse en la realidad objetiva. Creemos que no se ha de hacer de la situación "una ley", pero sí que al aplicar la ley se ha de tener en cuenta la situación de la persona. El aporte de estas reflexiones consiste en hacer ver que la norma objetiva de la conciencia no es una norma abstracta y universal, sino una norma concreta.
3.7 Ética de situación
La ética de situación afirma que no es posible determinar lo que es moralmente bueno o malo partiendo de normas generales y abstractas, vá lidas para todos los casos sin excepción, sino únicamente a partir de la situación en la que se encuentra la persona. Y puesto que esta situación es única para cada individuo, irrepetible y no generalizarle, las reglas generales no tienen ningún valor normativo. La ética de situación responde a una necesidad o tendencia vivida, más que a un sistema perfectamente elaborado. Es casi evidente que encierra puntos de vista valederos y que es una contestación a una ética abstracta, ahistórica y despersonalizada. La ética de situación es el resultado de corrientes filosóficas, psicológicas y éticas, y si bien no está representada por filósofos concretos, tiene su inspiración en el existencialismo
3.8 La ética de situación es inaceptable
1) Por no reconocer normas generales ni universales; y por suponer que la persona decide por sí misma la bondad o malicia del acto concreto.

2) Por pensar que la persona en situación es el único criterio ético de normatividad, y por no

dar ningún valor a la realidad vinculante o ley natural.

3) Por hacer del juicio de conciencia, sin puntos de referencia, la fuente de la ética y por no

estar en relación con el sentido social del hombre, haciendo de cada persona un ser aislado y

autónomo éticamente.

4) Por no estar de acuerdo con el conocimiento de la verdad y de los valores y con su sentido

histórico y dinámico.

5) Por encerrar a la persona en su subjetividad. La ética de situación no construye a la persona; ni cumple con el objetivo ético: hacer al hombre más humano en relación con los de más, sino que hace de la persona un centro independiente de la realidad social. Por no construir a la persona, al desvincularla de la realidad objetiva y vinculante.

7) Por no atender al margen de libertad que le queda a la persona aun en una situación con creta: aunque no somos libres de elegir lo que nos sucede, sí somos libres para actuar de tal o cual modo ante lo que nos sucede. La ética de situación es inaceptable, no por atender a la persona en situación concreta, sino por prescindir de otros criterios; no por señalar un principio, sino por absolutilizarlo.


3.9 Resumen y conclusión
Ser persona y ser ético son términos correlativos; el hombre se desarrolla tanto más éticamente cuanto más se desarrolla como persona, y viceversa. El hombre actúa personal y éticamente cuando lo hace de forma consciente, libre y responsable, como sujeto individual que decide en un contexto circunstancial e histórico y con sentido social.

No existen acciones éticas sin sujeto que actúe, por lo que toda acción hace necesariamente referencia a la persona y a las circunstancias y condicionamientos; aunque esto sea de forma implícita. La persona se encuentra siempre en situación particular y desde ella debe juzgar lo que ha de hacer y evitar, teniendo en cuenta la realidad vinculante. La situación (el modo humano y concreto de existir) codetermina la acción del hombre. El llamamiento a hacer el bien y a ser cada vez más humano se descubre en la historia y se expresa en cada situación. La persona tiene la obligación de descubrir la norma objetiva de moralidad en el caso particular. De la situación concreta, como realidad vinculante, surge el sentido de la obligación. Las normas generales son un imperativo y, un deber que se conjuga con la situación personal



Cuestionario
¿Qué significa ser persona?
Estar dotado de determinadas facultades (inteligencia, voluntad libre, afectividad, referencia a los demás; etc.), llamado a realizarse integralmente, en sus circunstancias y a través de su propia historia de manera consciente, libre y responsable y siempre en un proceso dinámico, inconcluso y perfectible.
¿Por qué la persona es sujeto ético?
Porque no existen acciones conscientes, libres y responsables sin sujeto que actúe, por lo que toda acción hace necesariamente referencia a la persona y a las circunstancias y condicionamientos

que le son inherentes. Ser persona y ser ético son términos correlativos.


¿En qué consiste el proceso de personalización?
En el avance cada vez más consciente, responsable, libre, solidario, autónomo, de la persona, en su realización integral, en sus circunstancias y a través de su propia historia.
¿De qué manera el hombre se hace más persona?
Al apropiarse, cultivar y ejercitar los valores humanos (la justicia, el amor, la compasión, el trabajo, la verdad, etc.).
¿Qué papel juega la sociedad en el ser ético de la persona?
Un papel importantísimo, porque es el medio vital en donde la persona se realiza plenamente.
¿De qué manera crece, éticamente, la persona?
En la capacidad de reorientar la vida en el aquí y ahora para ser mejor y hacer el bien; en la fidelidad a las opciones y a los valores.
¿Qué entendemos por "situación"?
En términos generales es el modo humano y concreto de existir; es el estar-en-el-mundo.
Menciona algunas características de la persona en situación
1) La persona no determina su situación.

2) La situación es única e irrepetible.



3) La situación es una invitación y exige una actitud de discernimiento.
¿Qué afirma la ética de situación?
Que no es posible determinar lo que es moralmente bueno o malo partiendo de normas generales y abstractas, dado que cada situación es única e irrepetible para cada individuo.


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