2 aspectos urbanos



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2.3. ASPECTOS URBANOS



2.3.1. MORFOLOGIA

En este sitio, a partir de 1963 y siguiendo un proyecto urbano diseñado y modificado por la CVP (mapas 3 y 4), se fueron levantando agrupaciones de vivienda que se organizan según las características topográficas del terreno. La organización de las manzanas de vivienda las podemos agrupar, a partir de las características de su implantación, en cuatro grandes zonas: zona baja «A», zona media «B», zona alta «C», zona separada «D» (ver mapa 10).



Zona A, de la parte baja del terreno a la media, presenta viviendas agrupadas en rectángulos oblongos, los cuales se emplazan de forma transversal a la pendiente del terreno. Esta zona es atravesada, en sentido noroeste-sureste por la diagonal 4B, la cual en la parte media de su recorrido, y siguiendo las curvas de nivel, hace un medio círculo, para dividirse en las diagonales 4A, 4B, y 5a. En esta zona, en su parte baja, se ubican dos colegios y el Centro de Salud. En los últimos años han aparecido asentamientos irregulares en la parte alta y noroeste del Mirador.

Zona B, parte media del barrio, rectángulos más cortos, orientados en sentido noroeste - sureste, interrumpidos por el paso de un caño de aguas residuales. Las agrupaciones cambian su dirección, con respecto a la zona A. Por esta zona pasa una vía principal, la cual inicia paralela a las curvas de nivel para luego en la parte central cambiar su trayectoria, de noreste-suroeste -transversal 9B este-, a norte-sur, -diagonal 4B-. En esta zona se encuentra el CAI, el Salón Comunal y en su extremo oeste la Capilla y el Colegio Parroquial.

Zona C, se ubica en la parte más alta del barrio, en promedio 2860 mts; aquí las curvas de nivel cambian de sentido lo que determina que las agrupaciones cambien su orientación, de noroeste- sureste a norte-sur. La topografía es bastante quebrada lo que influyó para que los agrupamientos rectangulares disminuyeran su longitud y apareciera mayor cantidad de vías peatonales. Esta zona presenta una forma triangular, la cual marca el límite sur y oeste del barrio.

Zona D, separada del resto del barrio por el área de deportes y cauces de quebradas (caños), tiene dos asentamientos diferentes. En el noreste cuatro agrupamientos rectangulares que siguen la diagonal 5B (vía a Choachí) y la carrera 9A este (calle de la peña). Al sureste, separados por una cancha de fútbol, en la zona denominada de minas, dos asentamientos irregulares en forma triangular colindan con la vía circunvalación (este-sureste), marcando el límite este del barrio.

2.3.2. INFRAESTRUCTURA URBANA
A. RED VIAL

Obedeciendo al carácter de la topografía quebrada característica del lugar, el desarrollo urbano definió dos tipos de vías: vehiculares y peatonales, y el uso consolidó un tercer tipo: los senderos. A pesar de lo quebrado de la topografía, la mayor parte de las vías son de tránsito vehicular, solo una menor parte son de tránsito peatonal. El nivel de conservación de las vías vehiculares es bueno, sólo unos pocos tramos se encuentra en mal estado. Se encuentran sin andenes ni pavimento el tramo de la transversal 9C entre diagonal 5a y transversal 9D, y el tramo final de la diagonal 4A (sector noroeste).

Las peatonales planeadas en su mayoría presentan un tratamiento adecuado: camino en concreto y canal colector para aguas lluvias. Pero aún se encuentran algunos tramos sin tratamiento, y sólo existen a nivel de caminos espontáneos o senderos. Este es el caso de la peatonal de la calle 3A, en su parte alta (sureste) que conectaría con la circunvalación, la peatonal de la carrera 9A que parte de la diagonal 5B hacia la Peña, la peatonal que parte de la diagonal 5A y asciende para unirse con la diagonal 5B (frente a la manzana 9), la peatonal que pasa por la parte alta de la cancha de baloncesto (de la diagonal 4B), y la peatonal paralela a la circunvalación (frente a la manzana 12). Sin ningún tratamiento se encuentran los senderos y los múltiples puentes improvisados situados por donde debería correr la diagonal 5a Bis (manzana 17) para empalmar con la circunvalar (zona que junto con la de la calle del progreso, diagonal 4a, son las más descuidadas del barrio).

Los lugareños se desplazan generalmente buscando los atajos que les disminuyen recorridos y que no coinciden con las vías marcadas. Estos desplazamientos no planificados han marcado senderos que cruzan las empobrecidas zonas verdes. Los senderos son muy utilizados para el acceso, desde la diagonal 4A, hacia las viviendas espontáneas que se han ubicado en la zona del Mirador, para acceder a las viviendas prefabricadas ubicadas sobre lo que debería ser la diagonal 5a Bis (borde del caño en los límites con la vía circunvalación), para atravesar, en su parte central, el polideportivo y para ascender desde el campo de fútbol hasta el Santuario de la Peña.



B. TRANSPORTE PUBLICO

En el barrio se destacan dos puntos principales de acceso vehicular. Uno por la parte baja, entrada del Guavio (costado noroeste), en donde nace la diagonal 4B, siendo transitado por vehículos de servicio público, tipo colectivos. El otro por la parte media, entrada del Turbay Ayala (costado norte), por donde acceden los buses de transporte público, diagonal 5A. Estos dos puntos de acceso, siguiendo el primero un rumbo sureste y el segundo suroeste, se encuentran sobre la transversal 9B este, para, de allí, continuar por la diagonal 4B con rumbo sur hasta un punto de fin de rutas (paradero de la Bermúdez) y cambio de dirección, encuentro de la diagonal 4B con la transversal 9D. Este punto de transición divide las rutas, los buses continúan hacia el barrio el Dorado por la transversal 9D rumbo oeste, los colectivos continúan hacia el Dorado por esta misma transversal pero con rumbo este. La vía de regreso del barrio el Dorado es conjunta para colectivos y buses, por la transversal 9D, sentido este-oeste, para luego continuar por las vías de acceso. También pasa por el barrio, aunque de manera tangencial, una ruta de colectivos intermunicipales con destino a Choachí. Estos colectivos vienen por la diagonal 4B, luego toman la transversal 9B este, para finalmente buscar la diagonal 5B con dirección este.

En servicio de transporte público es fluido en horas diurnas, en las horas de la noche se intensifica hasta presentarse una frecuencia de un automotor cada diez minutos, desde la ciudad hacia el barrio. Lo que determina una conexión eficiente, por lo menos, con la zona centro de la ciudad, avenida Jiménez.

C. SERVICIOS PUBLICOS

El barrio a pesar de estar por fuera del perímetro urbano está conectado a las redes, líneas y colectores que extienden las diferentes empresas de servicios públicos por la ciudad, gracias a la gestión adelantada por las Juntas de Acción Comunal ante esas entidades. Al estar integrado al área de cubrimiento de servicios se ha dado solución colectiva e individual a la energía eléctrica domiciliaria y de alumbrado público, al acueducto, al alcantarillado pluvial y sanitario, y a la recolección de basuras.

A pesar que dentro del barrio las aguas negras y lluvias van por tuberías enterradas, aún quedan zonas que no están integradas a la red. En la parte este, el nuevo asentamiento de viviendas prefabricadas, vierte sus aguas residuales al caño que pasa cerca de ellas, lo que produce un caudal de aguas negras que corren por toda la parte sur del barrio antes de ser entubadas en la transversal 9D con diagonal 4a. Este cauce de aguas negras, tras un recorrido de cerca de mil quinientos metros, genera altos índices de contaminación ambiental especialmente al pasar por cerca de las viviendas y un parque infantil construido en su ronda. En la parte baja del barrio (al norte), se vierten aguas residuales desde los asentamientos de la manzana 7 hacia el antiguo cauce de quebrada. Este vertimiento, en un recorrido de aproximadamente seiscientos metros, genera igualmente contaminación ambiental, antes de ser entubado sobre la calle 6a (fotos F-7, F-8).

El barrio está integrado al servicio de recolección de basuras que presta la ECSA, lo que le ha permitido mantener una imagen cuidada. Sin embargo, existen zonas aisladas de este servicio, especialmente zonas quebradas y distantes de las vías vehiculares, en ellas se presenta una acumulación de desechos sólidos. Estos desechos son arrojados a los canales construidos para recoger aguas lluvias, calle 3A parte alta, zona de vivienda espontánea, o dentro de los cauces de los dos caños de aguas negras, particularmente bajo el puente de la circunvalar, en la parte posterior de las viviendas de la transversal 9D y en la zona verde baja, paralela a la vía de acceso (diagonal 4B) (fotos F-7). También se encuentran desechos en la parte de vivienda espontánea del Mirador.



2.3.3. ZONAS DE ACTIVIDAD

El recorrido del transporte público por el barrio define las zonas de mayor actividad, tanto diurna como nocturna: transversal 9B este, diagonal 4B, concentrándose flujos, establecimientos, recreación, en el punto de fin y cambio de ruta: encuentro de la diagonal 4B con la transversal 9D este (terminal de la Bermúdez). Sobre estos ejes, y cerca de ellos, se ubican la mayor parte de establecimientos comerciales y de servicios: cafeterías, panaderías, depósitos, tiendas, auto servicio, parqueadero, carnicería, droguería, misceláneas, salón de belleza; y en la noche la venta de comidas rápidas en casetas móviles. También existe en esta zona una cancha para la práctica de varios deportes. Es la zona más transitada y que presenta un mayor control por la ubicación estratégica del CAI, esquina de la transversal 9B este y diagonal 4B. Sobre estas vías se agrupan las personas que esperan el transporte público y desde estas vías se dispersan en busca de sus viviendas los pasajeros que llegan de los sitios de trabajo en la ciudad. Esta zona de mayor actividad se convierte en una zona muy conocida e identificada por un gran número de habitantes del barrio (mapa 15).



2.3.4. USO Y ALTURA DE EDIFICIOS

El uso predominante en el sector es el de vivienda, seguido por la mezcla vivienda-comercio. Las actividades comerciales son acomodadas en adaptaciones espaciales que se han hecho en los primeros pisos de algunas viviendas, recurso muy generalizado en las construcciones ubicadas sobre las rutas del transporte público. Existen otras edificaciones, diferentes a las de vivienda y vivienda-comercio, que albergan usos específicos: colegios, centro de salud, capilla, CAI, salón comunal (mapa 12). Predominan en el barrio las construcciones de uno y dos pisos, pero ya se empiezan a apreciar los desarrollos de tres pisos, los cuales aprovechan las diferencias de nivel que existen dentro de un mismo lote, especialmente en sentido longitudinal (mapa 13).



2.3.5. ESPACIO PUBLICO

El espacio público es identificado con las áreas urbanas modeladas y modeladoras de lo privado y que no restringen el paso a propios y extraños. En el barrio se materializa en zonas que permiten desplazamientos y comunicación -vías-, de transición entre vías y viviendas -antejardines y fachadas-, de esparcimiento y recreación -deportes y juegos infantiles-, y de reserva ambiental -zonas verdes- (mapa 14). Incumbe entonces al espacio público todo lo tratado en este aparte 2.3.

Las vías como ya se ha mencionado se dividen en vehiculares -internas y de transporte público-, y peatonales -planeadas y espontáneas o senderos-. Estas se encuentran en un aceptable estado de conservación salvo las excepciones ya citadas (apartado 2.3.2.).

Existían, según el diseño urbano, espacios de transición entre lo privado y lo público -antejardines-, pensados muy seguramente para regular las diferencias de nivel entre la vía y el acceso a las viviendas. Estos espacios, de dominio privado, han sido poco a poco ocupados con patios, manzana 8 (parte baja) y manzanas 15 y 9 sobre la diagonal 5; cubiertos para garajes, manzana 9 sobre la diagonal 5B, o, al estar cerca de las vías principales, con ampliaciones de las viviendas para permitir la aparición de locales, manzanas 8, 5 y 4 sobre la diagonal 5 y 4B. Las fachadas originales de las viviendas han sido conservadas por las viviendas que no modificaron su diseño inicial (con alturas y espacios de comercio); con la modificación del proyecto inicial se da, en cuanto a fachadas, el predominio de la expresión individual sobre la esquiva identidad colectiva .

Las zonas de deportes y juegos infantiles se distribuyen en el barrio a partir del polideportivo, ubicado en el antiguo cauce de la quebrada El Chorrerón, el cual contiene canchas múltiples y juegos infantiles; por ser un espacio de reciente aparición su conservación como infraestructura es buena aunque le falta el tratamiento de las zonas verdes circundantes. Dentro del barrio existen otras tres canchas múltiples, perteneciendo una de ellas al colegio los Pinos y dos zonas de juegos infantiles. Una de las zonas de juegos infantiles, muy definida y controlada, se ubica en la manzana 6, juegos exiguos y sin tratamiento del espacio que los contiene. La otra zona de juegos presenta un alto riesgo para la salud de los infantes por estar ubicada sobre la ronda del caño de aguas residuales (sobre la carrera 9E este).

En cuanto a zonas verdes, se observa que la vegetación nativa fue talada para permitir el asentamiento de agrupamientos de vivienda y sus servicios. Los fragmentos de vegetación que dejó el desarrollo urbano no han tenido un tratamiento de zonas verdes reales, sólo han sido tratados como zonas residuales, las que aparecen en donde, por dificultades del terreno, no era posible construir. En los últimos tiempos estas zonas se están reduciendo, ya que los propietarios de las viviendas vecinas han encontrado la forma de expandir sus construcciones sobre ellas (ver mapas 5-7). La gran zona verde, antiguo cauce de quebrada, por su destinación inicial para zona deportiva se ha respetado en parte, pero igualmente está abandonada y ya se nota la ampliación de construcciones sobre ella, especialmente en la parte posterior de las manzanas 7 y 8 (fotos F-3').

Los grandes espacios verdes, al ser de todos y de ninguno, no tienen un tratamiento adecuado, por ello aparecen unos como terrenos residuales, difíciles topográficamente para ser construidos, y otros como zonas abandonadas y con signos visibles de erosión. Solo hay unas pequeñas áreas en donde algún día plantaron árboles, pero que tampoco han recibido el cuidado debido. Sobresalen dentro del barrio las grandes zonas del Mirador, con marcados indicios de erosión, la franja del antiguo cauce de quebrada destinada a espacios deportivos, abandonada y con basuras, y la ladera que asciende hacia el Santuario de la Peña, de regular apariencia verde. Todas ellas han sido deforestadas y sólo crece una exigua capa verde maltratada por los diferentes senderos que por allí se improvisan. La imagen verde es desoladora y pobre frente a la imagen de la zona forestal que existía antes de que creciera el ladrillo y el asfalto.

Verdaderos espacios para el encuentro, la reunión, la interrelación, no existen. Las vías, zonas verdes residuales o periféricas (por su abandono) y puntos de servicios, constituyen el espacio público de utilización practico-funcional. El sentido de socialización que debería inspirar el espacio público urbano se diluye en medio de la individualización del uso de los espacios de utilidad práctica (sección 3.1)



2.3.6. IDENTIDAD SECTORIAL

En cuanto a la relación de los habitantes de Los Laches con su entorno próximo, se detectó un amplio desconocimiento del sector en que residen. Algo muy peculiar, considerando la amplia historia que tiene el asentamiento y el tiempo de permanencia que tiene gran parte de la población en el barrio (el 40% de los habitantes lleva más de 25 años en el lugar) (gráfica 6). Allí no sólo existe un desconocimiento de la historia urbana del asentamiento sino también un desconocimiento del territorio ocupado y un desconocimiento incluso entre vecinos.

Durante el proceso de realización de encuestas se fue encontrando que la mayor parte de la gente no conoce a sus vecinos próximos y que las diferentes partes del barrio, incluyendo direcciones, son ignoradas por una gran mayoría. Los topónimos como Minas, Calle de La Muerte, la Curva del Diablo, aunque alguna vez los han escuchado nombrar no todos comparten su localización. Los habitantes del sector sólo identifican con precisión los lugares, vías, y espacios que representan para cada uno una utilidad práctica funcional y son frecuentados constantemente (paradero del bus, panadería, supermercado, el camino a casa), y algunos sitios inmediatos a su lugar de residencia. Lo demás existe de manera abstracta e imprecisa, -no conozco, he escuchado que existe pero no se en donde, no estoy seguro en donde queda aunque me parece conocido, eso no queda en este barrio-, eran las respuestas más frecuentes cuando se les pedía identificar fotografías de lugares específicos, que a nuestro juicio eran los más característicos del barrio, o se les preguntaba por una dirección en especial.

A partir de nuestras observaciones y las variadas respuestas de los lugareños definimos algunos sitios representativos del sector que, sin ser identificados por todos los habitantes del barrio, son en los que hubo mayor coincidencia en su identificación (mapa 15). Entre ellos tenemos en primer lugar el Santuario de la Peña, El Mirador o Casa Alta, y La Capilla; después están sitios como el paradero de la Bermúdez, El CAI, El Centro de Salud y el colegio de Los Pinos, La Plataforma o Salón Comunal; con menos coincidencia dentro de la identificación está el Polideportivo, La casa de Baquero, Cuatro Vientos, El Pueblito Paisa. Lo más identificado es entonces lo que se destaca, dentro de todo el barrio, por su singular ubicación, después se encuentra lo que presta un servicio y está cerca de las vías más frecuentadas transversal 9B este, diagonal 4B y transversal 9D. Estos sitios actúan como elementos de orientación, sitios de reunión y encuentro o simplemente como importantes por el servicio que prestan.

El desconocimiento del entorno inmediato se podría calificar como manifestación de desarraigo y como prevalencia del aislamiento e individualismo sobre una identidad colectiva, lo que es incentivado por la ausencia de espacios que propicien y permitan de manera adecuada el encuentro. Parece que una vez se ha adquirido propiedad sobre el lote y se ha solucionado, en gran parte, el problema de la vivienda, los intereses y preocupaciones se centran en el campo laboral y de sobrevivencia y lo que atañe a la vida en comunidad pierde la importancia que tuvo en los años de fundación del barrio. Este fenómeno nos ayuda a comprender la despreocupación que existe por el cuidado y mantenimiento del barrio: grandes zonas verdes descuidadas y erosionadas, antejardines construidos, constante crecimiento de las viviendas sobre zonas verdes colindantes, basuras arrojadas sobre senderos y canales de aguas lluvias, etc. Se ha perdido el espíritu ciudadano y la identidad con el lugar de residencia que caracterizaba a los «lachunos» de otras épocas.

2.3.7. ESTADO AMBIENTAL

Desde hace algunos años ha hecho presencia en algunas partes del barrio el fenómeno de la erosión. Este proceso se ha originado principalmente por agentes como: la tala de árboles, el fuerte viento que azota constantemente el sector y las construcciones no planificadas que ha erigido el hombre. La falta de cobertura vegetal ha expuesto la tierra a la acción del agua, el viento y al constante transitar del hombre, transformando el antiguo paisaje verde en zonas áridas e inestables. A este proceso se le suma la construcción de viviendas en zonas de pendiente alta, lo que da como resultado diferentes niveles de riesgo que preocupan por sus predecibles consecuencias ambientales y/o de tragedia humana, los cuales podemos agrupar bajo tres rótulos: erosión, contaminación y alto riesgo (mapa 16).



A. EROSION

Son preocupantes, por el avanzado estado de deterioro del suelo, la zona del montículo ubicado en el costado sur de la transversal 9D y las laderas del Mirador que dan sobre los asentamientos del costado noroeste y sureste (fotos F-6). En estos sitios, especialmente, la ausencia de árboles ha desprovisto al lugar de barreras naturales que, por una parte, podrían proteger al sector de los fuertes vientos y, por la otra, ayudarían en aumentar la consistencia de los suelos y evitarían deslizamientos.



B. CONTAMINACION

Son focos básicos de contaminación visual y de malos olores las dos rondas de quebradas que evacuan, sin protección ni tratamiento, aguas residuales, y que por estar abandonadas son aprovechadas para arrojar dentro de ellas desechos sólidos. Aunque la apariencia del barrio es cuidada, existen estos puntos que degradan el ambiente (fotos F-7 y F-8). El caño de aguas residuales que atraviesa el barrio por el lado sur, en su recorrido de aproximadamente 1500 metros, antes de ser entubado al encontrar la transversal 9D, es un gran foco de mal olor. Este caño que antes pudo ser una acequia o quebrada se encuentra seco del puente de la circunvalar hacia el cerro (lado sureste). Las aguas residuales aparecen ya dentro del barrio después del puente, costado oeste. El otro punto crucial es el caño norte que se forma en la parte media del barrio, sobre la zona del antiguo cauce de quebrada, como consecuencia principalmente del vertimiento de aguas residuales de los asentamientos de la manzana 7. Las aguas contaminadas bajan hacia la calle 5 en donde son entubadas. Existen otros focos de contaminación menor pero que inciden dentro de la imagen visual del barrio. Estos son algunos de los canales que corren paralelos a las vías peatonales, los que por descuido se han convertido en botaderos de basuras. Igualmente se puede notar cierta contaminación con los desarrollos recientes no controlados sobre la calle 3, diagonal 4A, y extremo este de la diagonal 5 Bis (sin construir), especialmente en lo que se refiere a la construcción improvisada e inestable y al deterioro del suelo circundante.



C. ALTO RIESGO

Existen asentamientos que se pueden clasificar de alto riesgo, por la condición estructural poco confiable de las construcciones y/o por la inestabilidad geológica que puede presentar el terreno (fotos F-9 y F-10). Estos son los asentamientos ubicados en terrenos de topografía altamente quebrada y poco estable: esquina de la diagonal 4C y calle 3A (manzana 16), asentamiento espontáneo sobre la calle 3A (manzana 16A), esquina de la diagonal 5a con circunvalación (parte posterior de la manzana 17); parte posterior de las viviendas que dan sobre la vía de la capilla (diagonal 3F), costado posterior de las viviendas de la diagonal 4A, que dan sobre la ladera del Mirador (manzanas 32, 31, 1), costado posterior de las viviendas ubicadas sobre la diagonal 3D (manzana 24 y 24A), las viviendas de la parte alta del Mirador (manzana 30), y las viviendas ubicadas al este del Mirador (parte alta) (manzanas 27, 28, 29).

Existen otras zonas de vivienda que aunque el riesgo es menor se deben tener en cuenta para darles un tratamiento adecuado, estas son las que su límite posterior colinda con zonas verdes: parte posterior de las viviendas ubicadas sobre la diagonal 4A y 4a (manzanas 2, 3, 3A, 19), las viviendas de remate de la manzana 23 (cerca a la comunal 1), de la manzana 10 (cerca a la comunal 2), y de la manzana 16 costado norte.

Dentro de este rótulo de riesgo, y como medida preventiva, se pueden incluir las posibles afectaciones por la desviación de la antigua quebrada El Chorrerón, que debió correr por la parte central de la gran zona verde, hoy polideportivo (mapa 8). Para ello se debería examinar y evaluar el recorrido que actualmente hacen las aguas lluvias que bajan del cerro, costado sureste, y el caudal máximo que ellas pueden alcanzar, para prever posibles desbordamientos o la eventual recuperación de su antiguo cauce.



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