1. La teoría del texto



Descargar 259,04 Kb.
Página3/6
Fecha de conversión02.09.2017
Tamaño259,04 Kb.
1   2   3   4   5   6

3.1.- Tema y resumen


Tema: Podemos decir, simplificando, que el tema de un texto es la formulación breve y clara que responde a la pregunta “¿De qué trata el texto?”. El tema es, por tanto, la idea sumaria de un texto. Una fórmula fácil de identificarlo consiste en descubrir las intenciones comunicativas de su autor.

Por regla general diremos que un tema ha de reunir las siguientes condiciones:


1.- Ha de sintetizar la idea central y global del texto.

2.- Ha de ser breve en su formulación y no sobrepasará las seis u ocho palabras.

3.- Ha de evitar, en lo posible, el uso de verbos. En su lugar se utilizarán los dos puntos o la frase nominal con verbo omitido.

4.- Se recomienda empezar por un sustantivo abstracto, seguido de complementos.


Resumen: Resumir consiste en condensar un texto de modo que no falte ninguna de las ideas importantes y se mantenga la estructura organizativa del mismo.

Para la realización correcta de un resumen conviene tener en cuenta los siguientes elementos:


1.- Realizar una lectura crítica del texto y subraya las ideas y palabras claves.

2.- Redactar las ideas fundamentales, elaboradas con tus propias palabras y bien ligadas entre sí.

3.- Conviene copiar completas las definiciones y tecnicismos que emplee el autor.

4.- La característica fundamental del resumen es la brevedad, por lo que no se debe descender a detalles.

5.- Las ideas se deben exponer de manera clara, evitando el uso del lenguaje telegráfico, propio del esquema y no del resumen.

3.2.- Macroestructura


En este apartado conviene analizar los siguientes elementos:


1) Tesis y argumentos (o ideas principales frente a ideas secundarias).

2) Partes temáticas.

3) Organización estructural.
Concepto de macroestructura

Para entender el concepto de macroestructura es necesario, primero, comprender el concepto de “texto”. Desde el punto de vista de la teoría lingüística llamamos texto a una unidad de carácter lingüístico, intencionadamente emitida por un hablante, con un propósito comunicativo, en una situación concreta o contexto. El texto sería, por tanto, un conjunto ordenado, formado por una serie indeterminada de oraciones, dotado de coherencia, sentido y compleción, y que responde como tal a un plan global subyacente. La finalidad de este plan global subyacente consiste en manifestar, explicitar y exteriorizar el sentido global del texto y la intencionalidad última de su autor, de acuerdo con el Principio de Cooperación de Grice, así como la relevancia del texto de acuerdo con las inferencias obtenidas de éste, según la Teoría de la Relevancia (relación inversa entre el esfuerzo necesario para su óptimo procesamiento y los efectos cognitivos que se consiguen). A este núcleo informativo fundamental de un texto y el plan global que lo manifiesta es a lo que llamamos macroestructura.



Para “visualizar” la macroestructura podemos reducir un texto a un número mínimo de frases fundamentales para su comprensión, eliminando las innecesarias, y establecer sus relaciones. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, una macroestructura no se “resume” en una frase sino en “idea de ideas”, es decir, en otra u otras macroestructuras.
Macroestructuras específicas

Determinados tipos de discursos se caracterizan por poseer macroestructuras específicas propias, en las que a veces pueden descubrirse determinadas constantes o funciones características. Estas estructuras son las que permiten diferenciar un género literario de otro, una novela de una obra de teatro.

En los textos expositivo-argumentativos suelen manifestarse estructuras específicas a las que con frecuencia recurren sus autores. Conviene tener en cuenta tanto las estructuras textuales (narrativa, descriptiva, argumentativa, expositiva y conversacional) como, según los casos, las clases de estructuras externas (deductivas, inductivas, circular o de encuadre, paralela, enumerativa, secuencial, etc.)

3.3.- Microestructura.


En este otro apartado tendremos en cuenta los siguientes elementos:

1. Análisis de los procedimientos de cohesión


Procedimientos de cohesión gramatical: anáfora, catáfora, deixis (pronominal, verbal y adverbial), elipsis, elementos correlativos, nexos supraoracionales o conectores y la correlación verbal

Procedimientos de cohesión léxica

a.- fonológicos: la entonación, aliteración, etc.

b.- sintácticos:


-pronombres anafóricos o catafóricos

-los deícticos

-las correspondencias verbales

-los conectores


c.- semánticos:

-relaciones de contigüidad

-reiteraciones

-sinónimos referenciales

-antónimos, etc.

- la recurrencia o presencia periódica de uno o varios elemen­tos fijos que va determinando su continuidad ininterrumpida. Por ejemplo, el tema de un poema, que aparece glo­bal o fragmentariamente a lo largo del poema; el prota­go­nista de una novela, como D. Quijote y Sancho, que le con­fiere el sentido de unidad a ésta, etc.


- la paráfrasis o reproducción amplificada, y más o menos li­bre, de un texto con el afán de hacerlo más claro y com­prensible. Es, por lo tanto, un proceso de ampliación y repetición de una o varias ideas temáticas con el afán de facilitar su comprensión. Tal podríamos considerar la es­tructura piramidal con que se componen las noticias perio­dísticas.
- la correferencia o recurso lingüístico, en virtud del cual la cohesión textual no la crea la presencia reitera­da de referentes textuales o léxicos idénticos o casi idénti­cos (en cuyo caso estaríamos en un ejemplo de "recu­rrencia"), sino la reiteración de elementos de la realidad en un sen­tido amplio. La correferencia establece una reiteración periódica de elementos situacionales y no contextuales. Así ocurre en la obra de Salman Rushdie, "Hijos de la me­dianoche", o en "De parte de la princesa muerta", de Keni­zé Mourad, donde para poder leerlas sin extrañeza y com­prender todo su contenido es preciso situarse en el co­mienzo de este siglo, al final del imperio turco.

- la presuposición o aquellos presupuestos tácitos que el ha­blante supone al enunciar una frase. La presuposición su­pone la no enunciación de un mensaje por darse ya por conoci­do.


d. Conectores textuales: Los Marcadores discursivos

  • Marcadores de función pragmática

    • apelaciones y vocativos

    • elementos fáticos

    • comentarios, oraciones o elementos ling. emotivos (adverbios, interjecciones o similares)



  • Marcadores de relaciones textuales: LOS CONECTORES

    • ADICIÓN

      • Intensificación: es más, más aún, encima, ...

      • Culminación: incluso, para colmo, hasta,...

      • Comparación: igualmente, de la misma forma, ...

    • CAUSALIDAD

      • Causa: pues, puesto que, porque, es que,...

      • Consecuencia: por tanto, por consiguiente, así pues, ...

      • Condición: en tal caso, puestas así las cosas, ...

    • OPOSICIÓN

      • Adversación: sin embargo, no obstante, ahora bien, ...

      • Concesividad: con todo, aún así, de todas formas, ...

      • Restricción: al menos, en cierta medida, si acaso, ...

      • Exclusión: antes al contrario, antes bien, más bien, ...

    • ORDEN

      • Presentación: para empezar, ante todo, bien, ...

      • Continuación: luego, después, así que, pues bien, ...

      • Transición: en otro orden de cosas, desde otro punto ...

      • Digresión: por cierto, a propósito, trae a colación, ...

      • Enumeración: por un lado..., en primer lugar..., ...

      • Cierre: en fin, para finalizar, finalmente, ...

    • REFORMULACIÓN

      • Explicación: es decir, o sea, en otras palabras, ...

      • Corrección: mejor dicho, digo, mejor dicho, o sea, ...

      • Resumen: en resumidas cuentas, en síntesis, para acabar, ...

      • Ejemplificación: a saber, concretamente, así, por ejemplo...

e. Otros elementos de cohesión textual: TEMA Y REMA

La primera utilización que de ambos conceptos se hace no tenía relación alguna con la lingüística del texto. Tema y rema surgen con la intención de explicar, desde un punto de vista lógico, los conceptos de sujeto y predicado. Por este motivo, tema explicaba aquello que era entendido como sustantivo, es decir, las sustan­cias, frente al comentario o discurso que se hacía de ellas, y que se llamaba rema. Entendiendo, por esta razón, que la sustancia era lo conocido de lo que se comentaba algo. "Tema" era, por lo tanto, el lugar común sobre el que giraba una comunicación o discurso y que iba ampliando el conocimiento que se tenía de él: 'tema' era, por lo tanto, lo tópico, lo conocido; y 'rema' el comentario, lo desconocido. De esta forma surge el concepto de "tema y rema", utilizado por la lingüística del texto y que Ramón Cerda define de la manera siguiente
TEMA: en oposición al rema, dícese de la parte del enunciado de­terminada por el contexto lingüístico, por la situación o los co­nocimientos extralingüísticos, y que contiene información ya sabi­da por los interlocutores. Suele coincidir con el sujeto, aunque no necesariamente. Por ejemplo, en la frase Quien estuvo enfermo fue el hermano el tema sería Quien estuvo enfermo y el rema fue el hermano.
REMA: en oposición al tema, es la parte del enunciado que contiene información nueva, esto es, no consabida o supuesta­mente ignorada por el oyente. Suele coincidir con el predicaado en el orden nor­mal de los elementos oracionales (sujeto-verbo-objetos) y cuando no hay entonación enfática. Por ejemplo, Palmira no ha suspendido el examen; una simple carta es lo que ha escrito. Como podemos ver, en este segundo ejemplo el rema no coincide con el predicado.
f.- Progresión temática: tipos y ejemplos

El concepto de progresión temática alude a las diversas formas en que se articulan sucesivamente temas y remas en un texto. Veamos las formas más frecuentes:


I. Progresión temática lineal: el rema de una oración -o una parte de él- se convierte en el tema de la siguiente. Me he comprado un coche y le he puesto un radio cassette que tiene 20 w de potencia.

II. Progresión con tema constante: el mismo tema aparece en Os sucesivas mientras que los remas son diferentes. Mi coche es nuevo; (0) es el más rápido de su categoría, (0) alcanza los 180 Kms.

III. Progresión con temas derivados: suele haber un hipertema, del cual se extraen los temas de cada oración; este hipertema puede ser el rema de una oración anterior. Me he comprado un coche. Su motor es de inyección; su carrocería muy aerodinámico y su precio no es excesivo.

2.- Análisis de los procedimientos de adecuación

Funciones lingüísticas

Registro (variedad lingüística)

Procedimientos de modalización: la expresión de la subjetividad y la impersonalidad

Argumentación y argumentos

Los conocimientos enciclopédicos

Especificación del género discursivo

Ámbito de uso

Finalidad comunicativa
Concepto de microestructura
Como usuarios “natos” del lenguaje no nos resulta difícil observar que cualquier idea que queremos expresar precisamos verbalizarla a través de las palabras. Pero el uso y construcción de las palabras, y por tanto del texto, adquiere valores y sentidos que responden a ese plan subyacente que hemos analizado en la macroestructura. La microestructura sería la manifestación patente de ese plan subyacente.

La microestructura es la organización estructural de los elementos lingüísticos y pragmáticos que hacen efectivo el sentido de un texto, su cohesión y su adecuación tanto al contexto como a la intencionalidad comunicativa del emisor.

En la práctica analítica no debemos reducirnos a resaltar o llamar la atención sobre dichos elementos sino que debemos estudiar su funcionalidad e interpretarlos. Interpretación que manifestaremos en el apartado denominado conclusión. Aquí debemos expresar de qué manera intervienen los distintos recursos analizados anteriormente para adecuarse al género discursivo y al ámbito de uso, al tiempo que manifiestan la intencionalidad última del autor.

1   2   3   4   5   6


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal